Accesos sin escalones y circulación segura
Llegar sin sobresaltos marca la diferencia entre una primera impresión nerviosa y un comienzo relajado. Entradas sin escalones, pendientes suaves, descansos intermedios, pasamanos dobles y buena iluminación permiten avanzar con bastón, andador o silla de ruedas con la misma dignidad. Los umbrales enrasados, las zonas de giro generosas y los felpudos firmemente embutidos evitan tropiezos innecesarios. Así, desde el estacionamiento hasta la habitación, el recorrido transmite serenidad, orientación clara y autonomía real para huéspedes con distintos ritmos y necesidades.